Por suerte me subí a un tranvía
justo cuando me iba a atar a las vías,
que me dijo "Campeón,
puedo ayudarte en tu elección".
Pero te advierto que este tren consejero,
que no sabe lo que es mirar atrás,
me ha dicho que en tu estación no va a parar.
Prefiero naufragar en este mar
de corcheas locas de atar
hasta tus besos olvidar.
Prefiero perder el tiempo
tomando unas copas de bar en bar
y nunca nunca despertar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario